martes, 21 de octubre de 2008

Carnet de conducir: pesadilla antes de aprobar

Viendo la clase de conductores cafres con almas de pilotos de la Fórmula 1 que pululan sobre las carreteras españolas, lo que cuesta en cuanto a dinero, esfuerzo y moral aprobar el carnet de conducir, no me extraña que lleguemos a la conclusión de que tenemos los conductores que nos merecemos.

Analicemos y desglosemos todo lo que supone inmiscuirse en la odisea de sacarse el carnet de conducir en este país, desde que pisas la autoescuela pasando por el momento del aprobado hasta llegar a tener en tus manos el papelito rosa.

1- La autoescuela:
Es ese lugar que en cuanto entras por la puerta te llegar el hedor a academia de apoyo y mecanografía de barrio, de esas que abundaban hace años. Lo primero que te encuentras es con un secretaria que te causa dos impresiones: o es una chica que está harta de su trabajo porque te repite ofertas y precios cual robot, sin ganas y de manera memorizada, o es una \\\"jessy\\\" de polígono cuyo aspecto y maneras delatan que es de las que se ponen hasta las trancas en los botellones a los que acude los \\\"findes\\\", mal hablada, que los piercings no falten, con poco tacto para estar cara al público y que para acceder a su puesto de trabajo ha pasado por el casting de \\\"Operación Arrabalera\\\". Como normalmente se aburre, o bien te pillará por banda para contarte cotilleos del resto de alumnos y profesores, pero tranquilo, que hará lo propio con otras personas con respecto a tí: si suspendes 80 veces toda la cadena de autoescuelas se enterará, porque si algo tiene esta \\\"jessy
\\\" es que se le da muy bien cotillear y marujear.
Esta \\\"jessy\\\" te escribe las ofertas a mano con los tiempos que corren, te desglosa los precios a pagar a boli sin necesidad de darte un folletito en plan más digno, más del siglo XXI. En efecto, todos hemos salido de la autoescuela en cuestión con esa sensación de no haberte enterado de nada. Y sí, esa será la secretaria que tendrás que sortear para poder o bien apuntarte al exámen o para pagar mil cosas que ella te dirá que tendrás que pagar, aunque no tengas la menor idea de qué es realmente lo que tienes que pagar. Esas voces que se oyen desde el aula contigua a la secretaría son las del profesor de la autoescuela, que está en la teórica, habla alto para que el grupo de canis, malotes de barrio bajo y \\\"jessies\\\" que tiene como alumnos dejen de hacer preguntas referentes al tunning y vayan al grano con el temario del libro.Si algo hay que pulule por las autoescuelas en la actualidad son los makis , con sus gorras, piercings y oros por todas partes de sus cuerpos
.
Los pósters de las paredes contienen dibujos de circuitos y carreteras que nunca usan en las explicaciones, los libros son del año del Symca 1000 y las sillas no son aptas para la talla 42.
Esa será la autoescuela a la que asistirás, y así son todas, no hay excepción, el \\\"look antro\\\" lo poseen hasta la más guays de la zona. Da igual a la que vayas: los precios están pactados en todas, por lo menos en Fuenlabrada, ciudad desde la que os escribo y donde la clases están al "módico" precio de 35 euros los 45 minutos. Así que, ir preparando pasta.



2_LOS PROFESORES:
Son esa especie de \\\"docentes\\\" de la conducción que supuestamente han dado psicología como asignatura de su curso para estar donde están aunque la empleen poco. Tienen fama de cabrones sin empatía y pervertidos (ellos) y de pequeñas Margaret Thatcher (ellas). Están hasta la bragueta de currar de 9 a 23 horas todo el día para total, ganar 1800 euros de sueldo, se quejan de sus dolores de espalda que les produce el estar todo el día sentados y encima hacen como que te perdonan la vida cuando cometes fallos incluso los primeros días de dar clase, primeros días que muchos de nosotros tenemos en nuestras manos el control de un vehículo que no hemos visto más allá del asiento de copiloto.
Cuidado con intimar mucho con ellos/as: pueden confundir la palanca de cambios con tu rodilla "sin querer" o si se enteran de que tienes dinero o que tus padres lo tienen nunca te vendrán mal unas clasecillas de más, clasecillas que usarás para ir ochenta veces por el mismo recorrido, y de esta forma "te quede claro" el día del examen. No quieren llevarte a examen nunca, porque nunca estarás preparado para ellos, te puedes jubilar siendo alumno de la autoescuela que tú nunca estarás preparado para ir a examen.
Y cuando por fin sortees a estos elemento junto con la "jessy" de la recepción y vayas a examen, te darás cuenta que a tu profesor le gusta mucho tocarte los pedales y el volante durante la prueba, muchas veces por "corazonadas" que él ha sentido en plan "médium". Éstos profesores tienen una relación cuanto menos extraña con los examinadores: se conocen las manías de unos y otros y te dirás "vaya, sí que están curtidos en esto de examinar y oyes, qué bien se conocen, será porque habrán coincidido en otras ocasiones". Y una mierda, están hartos tanto los profesores como los examinadores de tomar café en el mismo y bar y planear a quiénes van a aprobar y a quiénes no. Será ahí, querido amigo, donde conocerás de primera mano las cosas extrañas que suceden en plan "Expediente X" el día del examen.



3- EL EXAMEN:
Ricos y pobres, feos y guapos, todo quisque tiene que pasar por esta prueba de la vida, es como la muerte: no hay quien se libre. Ya puedes llevar un polo Lacoste o un pañuelo palestino que como quieras conducir y tener carnet por el centro de exámenes tienes que pasar. Y encima, por si fuera poco, el centro de exámenes tiene una infraestructura tercermundista (hablo de Móstoles) y esa sensación de ser meros números que juegan a la lotería la tenemos todos, porque si en algo estamos de acuerdo casi todos, es que el examen en una lotería pura y dura.
La espera hasta que comienza el examen es como la de un futuro padre ante la puerta del paritorio: te inflas a fumar aunque hagan seis años que lo hayas dejado, los nervios hacen que te tiemblen las piernas y cuyo temblor producen 8,09 en la escala Ritzer. Mientras unos han terminado su prueba y van bajando de los coches llorando y con esa sensación de impotencia te preguntas "¿pero qué coño les harán ahí dentro, que salen llorando? ¿es el examinador sodomita o algo por estilo?" y te acojonas y tu esfínter no lo soporta y ahí, ahh!, te arrepientes de haberte apuntado ese día, y no otro. ¿Qué más te da? Todos los días son iguales en el centro de la JPT, y ese día todo lo que has aprendido se va a la mierda, ya que te quedas en blanco y no sabes ni como se acciona el motor.
Llega el examinador, comienza el examen. Da igual que seas creyente y lleves estampitas de San Cristóbal o lleves cabezas de ajo y amuletos contra el mal de ojo, como si llevas a San Cristóbal y a la Virgen de tu pueblo sentados atrás: la vas a cagar, sí o sí. Firmas un papelito y ala!, demuéstrale a ese cabroncete que saber conducir. Ahí te darás cuenta de cómo suceden esas cosas paranormales de las que hablábamos antes: habrá viejas inesperadas donde antes no había nada, señales tapadas con árboles cuyas ramas no cortan, señales que pintan la noche de antes y semáforos con mal carácter que se ponen en rojo un segundo antes de que los sobrepases. Que no se te olviden los camiones o vehículos de más de 3500 kg, ese día están en celo y siempre buscan olerte el culo como los perros: se pondrán detrás tuya de manera que sientas el aliento de quien los conduce. A los demás conductores les basta con ver el coche de tu autoescuela para hacerte la putada del día debido al vacío de
sus vidas: a ellos también se la hicieron y tú no ibas a ser menos, sobre todo en las rotondas, ¡la madre que las parió! Más te vale reducir antes de llegar a alguna porque como te digo, los demás vehículos no tendrán piedad contigo: te putearán y como sobrepases la línea del ceda la cagas y oirás el chivato del coche (MEEEEECCC) que te avisa de que tienes que renovar y volverte a presentar.
Los Stops son otro enemigo a derribar: como no te pares mil veces la vuelves a cagar, y encima hay veces que como te tires más tiempo de lo normal haciendo uno te suspenden: sí, ahora les ha dado con que hay tiempo para eso. Total que no haces doble, sino triple stop cada vez que te topas con uno.
Raro es si no te hacen aparcar, como te tires más de dos minutos (meeecc) suspenso, y raro es también quien lo borda. El que no se sube al bordillo está demasiado cerca del coche de referencia y así sucesivamente.
Si tu examen dura cinco minutos puede ser tanto bueno como malo; o han visto que eres un máquina o eres tan malo y la has cagado que te piden que te pares para hacerle el relevo a tu compañero de fatigas.
Cuando terminas el examen se produce un momento misterioso. Se quedan profesor y examinador dentro del coche unos minutos. Cuenta la leyenda que para discutir pros y contras sobre tu examen, y que es el momento en el que el profesor te defiende, ni caso, en realidad tú ya estás suspenso y lo que hacen, los muy cabrones, es intercambiar impresiones sobre la peli porno de la noche anterior. Te comunican que has suspendido, pero demasiado tarde: el examinador ha desaparecido tan pronto que no te has podido quedar con su cara, por si se la partes, a la próxima, ya te lo encontrarás y le dirás cuatro verdades acompañadas de patadas en la entrepierna, pero hazlo cuando apruebes, ya que como tengas que volverte a presentar y te examine el mismo seguro que las hostias te las lleves tú, además de un nuevo suspenso.
Para las chicas: el plan b es ponernos escote o minifalda, pero os recuerdo que no sabéis quién os examina, y puede ser una tía, así que como seáis más guapas que ellas la cagáis fijo.
El clima, peatones, demás vehículos y conjunciones astrales bien alienadas son puntos a tu favor, así como que Júpiter no esté retrógrado y la influencia astral sea buena para tu signo del zodíaco. Las calles asfaltadas en perfectas condiciones son altamente favorables también.


4-¡LOS EXAMINADORES!:
Si te piensas que tu suegra junto con tus jefes y tu cuñado el gorrón y esa odiosa vecina cotilla son lo peor que pueda cobijar la sociedad, prepárate para conocer a uno de estos. No sé si creerás en Dios, pero más te vale hacerte a la idea de que Satanás está entre nosotros en forma de examinador de Tráfico. Tienen un hedor rancio a oyente de la COPE y ese aura de llevar trabajando allí desde que los puso Franco en la época en la que fueron llamados "ingenieros", ya que el tema del carnet lo llevaba el Ministerio de Industria. Nunca sabrás qué tipo de
examinador es el peor:
-El estricto de toda la vida que te habla de usted y es un recuerdo vago de tu tío Paco del pueblo, ese que es Guardia Civil. Va de punta en blanco a trabajar con una ropa elegante, pero sobria que tú alegremente le pagas con las famosas tasas de examen. Los hay que llevan espejo para ver si dejas distancia lateral y así no permitirse el gran esfuerzo de girar la cabeza. Es el cabrón de toda la vida.

-El que va de enrollado: ¡cuidado! Que es una trampa, no los hay enrollados en esta profesión ¿pero tú qué te has creído? Te dará coba y conversación y si eres tía le mola más, pero en ese tramo desde que te dijo que está soltero hasta que te contó lo solo que está y lo joven que eres tú, ya te has comido un paso de peatones, dos cedas y varios semáforos en amarillo no intermitente. Y sí, te sonríe, pero no le mires por el retrovisor interior que descuidas los dos exteriores y la has cagado. Sientes que tu examen ha sido la rehostia pero cuando llegas al centro de exámenes te comunican que has suspendido y te das cuenta que el salido y pervertido de ese examinador enrollado
te ha hecho la catorce trece. Te cagas en su madre, allá donde está la buena mujer.

-La examinadora: ¡uy como seas mujer! ¿pero quién coño ha dicho eso de la "solidaridad femenina? Algún estúpido, ya que estas mujeres llevan una vida muy solitaria y sus frustraciones, como buena señora, las carga con otra mujer, eso nos ha tocado por tener vagina. Si es joven la cagas, ya que como estés algo buena le jode, y si eres fea, pues te aprueba, así de claro. Píntate una sola ceja y déjate bigote para ese día, y ve en plan "Betty la fea", acertarás. Las chicas jóvenes son sus víctimas favoritas, les encanta putear a alguien que todavía es fértil y puede concebir, a ver si te crees que tienen hijos, ¿crees que alguien que se dedique a esto haya tenido sexo alguna vez en su vida?, habrán tenido Navidades, pero ninguna "nochebuena". Por eso aprueban a los varones: les recuerdan a ese hijo que no tienen o al amor platónico que les gusta. Y como practican poco sexo les aprueban en plan indirecta: "si eres apto pero con la condición de que seas mi gigoló esta noche", y es
to es lo que piensan, y a veces hasta en voz alta.

Cuidado con estos especímenes porque de su humor depende el 25%de tu examen, de sus gayumbos a cuadros también y de su pie derecho. También depende de si Marivanessa, la buenorra de la administración ha aceptado la invitación de tomar café con él o de si la menstruación cumple como es debido en el caso de ellas. No intentes ser simpático porque si no estás en su cupo de aprobados no apruebas, a ver si te crees que van a valorar tus aptitudes al volante : te he dicho que esto es una lotería y ellos llevan un porcentaje de aprobados al día. Ya puedes llevar un jamón de tu pueblo o hacer un examen perfecto que si el azar no te sonríe vas de culo.
A los examinadores se les llama coloquialmente "J.R", esto es: "jódete y renueva".



Si tú, querid@ amig@ has sorteado todos estos puntos con éxito y sin problemas: ¡bienvenidos a la jungla! Ya tienes un carnet que acredita que eres apto para conducir aunque el primer día que cojas un coche tú solo sea como jugar al "Resident Evil" y vayas matando ancianitas, que puedes ostentar con orgullo que sabes conducir mejor que nadie. Y no seáis mentirosos: no digáis que habéis aprobado todo a la primera, que hoy en día nadie lo consigue.
Disfrutar de vuestro carnet y pensad que es para toda la vida. ¿Qué habéis suspendido muchas veces y aún estáis liados con el tema? Bienvenidos a mi mundo, se le acaba cogiendo cariño a esto, veréis como sí.

Un saludo a todos.

Maite.

**************************************